Baldosas con WIFI para las ciudades

Parecía que el wifi siempre vendría del cielo. Pero no. En el futuro también vendrá del suelo. De las baldosas públicas por las que caminan los ciudadanos. La compañía Vía Inteligente instaló un piloto de pavimento con conectividad wifi y bluetooth en la Puerta del Sol de Madrid el pasado diciembre y desde este mes ha empezado a producirlo y comercializarlo en Europa, EEUU y Emiratos Árabes Unidos.

Las baldosas iPavement pretenden “convertir las calles analógicas en digitales”, explica Javier Urrecha, analista de infraestructuras públicas de la compañía. “El pavimento con wifi y bluetooth se comunica con los móviles de las personas. Es una forma de convertir el pavimento en una plataforma de comunicación y de generar un movimiento cultural y comercial en esas zonas”.

Llevar el wifi a pie de calle supone que los ciudadanos, además de tener acceso gratuito a internet, dispongan de canales de información y servicios en su móvil. “Es una tecnología muy flexible y con muchas posibilidades de incorporar canales y aplicaciones. Además, permite gestionar y modificar los servicios al instante en función de la información que proporcionan los sensores”, indica el analista.

Los ciudadanos, cuando pasen cerca de ese pavimento, pueden recibir en sus dispositivos digitales información cultural (Via Book y Via Sound) y comercial, consultar mapas (Via Maps), recibir cupones promocionales de establecimientos de la zona (Via Coupons) o buscar datos de los espacios públicos (Analytics iPavement).

“Es una tecnología muy útil para zonas con mucho tráfico de personas”, especifica Urrecha. ”Las baldosas recogen información, a través de sensores, para que el ayuntamiento sepa si se rompe una tubería o se produce una incidencia. Las administraciones pueden conocer los hábitos de los transeúntes y mejorar sus políticas urbanísticas. O, por ejemplo, el Palacio Real puede enviar mensajes diciendo si en ese momento hay o no hay colas de espera para acceder al recinto”.

Han sido más de tres años de trabajo para desarrollar esta tecnología. En ese tiempo descubrieron que el mejor material para las baldosas es el carbonato cálcico y probaron varias fórmulas para que la radiofrecuencia consiguiese el mayor alcance posible.

Desarrollaron dos tipos. Una baldosa convencional y otra con estrías para que las personas invidentes puedan reconocerlas con mayor facilidad.

El pasado 25 de abril se presentó el proyecto. “En España hay ya 80 municipios interesados y ahora empezamos a comercializarlo en EEUU, Emiratos Árabes Unidos y en otros países de Europa”, especifica Urrecha.

El primer piloto se instaló en la Plaza Mayor de Cáceres el año pasado. A final de ese año el segundo piloto llegó a Madrid. Lo situaron en la Puerta del Sol. Son 150 metros lineales de pavimento podotáctil que colocaron durante tres noches consecutivas con el fin de “incrementar los servicios digitales entre los ciudadanos”.

Para el analista, el uso de este pavimento permite hablar de “una verdadera ciudad inteligente. La smart city que se está construyendo ahora no está orientada al ciudadano, que es el verdadero propietario de las calles. Esta tecnología, en cambio, pretende facilitar la vida de las personas. Va a cambiar el mecanismo de comunicación. Va a suponer un cambio en el desarrollo económico y un cambio en los hábitos y costumbres de los ciudadanos”.

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